Ha sido rápido, casi como si no hubiera pasado, entre tímido y muy divertido. A veces, no querer posar es la mejor de las opciones. Nos hemos reído mucho entre saltos fallidos y pinchazos con cactus en el invernadero del Palacio de Cristal la Arganzuela. Igual sería mejor que vieseis estas fotos escuchando techno que aunque parezca que no les pega nada, es muy ellos.












