Os diré algo, los sitios no son más que lo que nosotros hacemos de ellos. Cuatro pinos en cinco metros de tierra, pueden ser el más mágico de los bosques, sólo necesitas poner a trabajar tu imaginación. Os dejo una sesión muy especial con mi amigo Ferrán, en la que nos cerraron el sitio al que queríamos ir, gastamos tres bengalas de humo de colores y encontramos un bosque en medio de Madrid.













